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Riads y kasbahs con encanto y, en el desierto, jaimas bereberes cómodas con un ambiente auténtico.
Opciones y suplemento10 días en circuito entre cascadas, medinas, dunas y kasbahs
Salimos hacia el noreste hasta las cascadas de Ouzoud, las más altas de Marruecos, y luego cruzamos el Atlas Medio hasta Fez. Desde allí bajamos al Sáhara y volvemos a Marrakech por la ruta de las kasbahs.
Un circuito equilibrado: nunca más de 6-7 horas de carretera al día y cuatro jornadas casi sin coche, en Marrakech, Fez, Merzouga y Aït Ben Haddou.
Te esperamos en el aeropuerto y te acompañamos al riad en la medina. Por la tarde, primer paseo con el guía: la Koutoubia, los zocos de las especias y de los faroles y, al atardecer, la plaza Jemaa el-Fna llenándose de puestos, músicos y cuentacuentos.
Carretera entre campos de olivos hasta Ouzoud. Bajada a pie por el sendero hasta el pie de las cascadas, paseo en barca bajo las salpicaduras y encuentro con los macacos. Noche en una casa de huéspedes cerca de las cascadas.
Lago de Bin el Ouidane, Beni Mellal y luego el Atlas Medio entre cedros y lagos de montaña hasta Ifrane. Llegada a Fez al atardecer.
La medina de Fez no se visita, se atraviesa: con el guía oficial empezamos por la parte alta y bajamos despacio hacia el río. Por el camino paramos donde trabajan los artesanos: quien talla el cedro, quien esmalta los azulejos de zellige, quien tiñe la lana. Visitamos la medersa Bou Inania y la fuente Nejjarine, y subimos a la terraza que da a las curtidurías Chouara, en activo desde hace casi mil años. Después de comer, el Mellah, el antiguo barrio judío con balcones de madera, y la gran puerta del palacio real con sus siete hojas doradas.
Se sale de Fez temprano y se sube al Atlas Medio: Ifrane con sus casas de montaña, los cedros centenarios de Azrou donde viven los macacos y la meseta de Midelt, dominada por el Jebel Ayachi. Después de comer la carretera baja a las gargantas del Ziz y recorre un palmeral infinito hasta Erfoud. Últimos kilómetros hacia las dunas del Erg Chebbi, que aparecen de repente en el horizonte. Noche en un hotel al pie de las dunas.
Un día entero entre las dunas. Mañana en 4x4 para descubrir el desierto que no se ve desde el campamento: mesetas de piedra negra, pequeños pueblos, el lago de los flamencos cuando hay agua y el té con una familia nómada. Paramos en Khamlia para escuchar música gnawa y en Rissani para comer medfouna. Por la tarde, cuando baja el calor, sale la caravana de camellos hacia el campamento. Se llega mientras el sol se pone detrás de las dunas; después de cenar, música alrededor del fuego y estrellas hasta donde alcanza la vista.
El día empieza con la luz del amanecer sobre las dunas; luego se vuelve al vehículo y se conduce hacia el oeste. La carretera bordea los ksar de Jorf y los palmerales de Tinejdad, donde las khettaras todavía llevan el agua bajo tierra. En Tinghir entramos en las gargantas del Todra y caminamos entre paredes de caliza roja, donde a mediodía el sol apenas llega al fondo. Comida con un tajine de carne y ciruelas en un restaurante del cañón y después la subida al valle del Dadès, con kasbahs de adobe que se confunden con la montaña.
Noche en una casa de huéspedes.
Valle de las Rosas con sus cooperativas, palmeral de Skoura y la kasbah Amridil. En Ouarzazate, el «Hollywood del desierto», visitamos la kasbah Taourirt o los estudios de cine. Llegada a Aït Ben Haddou por la tarde y subida al granero para el atardecer. Noche en una kasbah.
Quien quiera se levanta temprano para ver el ksar con la primera luz. Luego subimos por el valle del Ounila, entre pueblos de tierra roja y campos junto al río, hasta la kasbah de Telouet, residencia de los pachás Glaoui, con salones decorados con estucos y azulejos. Por último, el puerto del Tizi n'Tichka y la bajada hacia Marrakech, adonde llegamos por la tarde.
Mañana libre: el Jardín Majorelle, azul y lleno de cactus, el museo Yves Saint Laurent o un hammam tradicional para descansar después de diez días de viaje. Traslado al aeropuerto de Marrakech-Menara según el horario del vuelo.
Riads y kasbahs con encanto y, en el desierto, jaimas bereberes cómodas con un ambiente auténtico.
Opciones y suplemento
Alojamientos seleccionados con más comodidad y, en el desierto, jaimas con baño privado.
Opciones y suplemento
Campamento de lujo con cama de matrimonio, baño privado y cena servida bajo las estrellas.
Opciones y suplementoTe recogemos en tu alojamiento a la hora acordada.
Tu equipaje viaja contigo en el vehículo durante todo el recorrido.
Si prefieres no montar en camello, puedes llegar al campamento en 4x4.
Documentación, salud y seguridad: consulta la información actualizada en las recomendaciones de viaje del Ministerio de Asuntos Exteriores.
Puedes añadir quad, buggy o sandboard. Ver las actividades.
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Sí, el río corre todo el año. En primavera el caudal es mayor y el verde más intenso.
La bajada es fácil; la subida requiere unos 30 minutos con muchos escalones. Hay puntos para descansar y tomar un zumo de naranja.
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