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Riads y kasbahs con encanto y, en el desierto, jaimas bereberes cómodas con un ambiente auténtico.
Opciones y suplemento14 días entre océano, montañas, desierto y ciudades imperiales
El viaje empieza despacio: dos días en Marrakech y dos en Esauira para entrar en el ritmo del país. Después, una noche en un pueblo bereber del Alto Atlas, al pie del Toubkal, y la bajada hacia el Sáhara.
La segunda semana sube hacia el norte: Fez, Chefchaouen y, al final, Casablanca para el vuelo de regreso. Catorce días sin volver nunca atrás.
Te esperamos en el aeropuerto de Marrakech con un cartel con tu nombre y te acompañamos al riad, en el corazón de la medina. Después del té de bienvenida, si hay tiempo, primer paseo hasta Jemaa el-Fna: al atardecer la plaza se llena de puestos, músicos gnawa y cuentacuentos. Cena libre.
Mañana con un guía local en la medina: la mezquita de la Koutoubia con su minarete del siglo XII, el palacio Bahía con patios llenos de naranjos y techos pintados y las tumbas saadíes, escondidas durante siglos detrás de un muro. Después los zocos, divididos por oficios: tintoreros, herreros, vendedores de especias y de faroles. Tarde libre: te recomendamos el Jardín Majorelle, azul y lleno de cactus, o un hammam tradicional. Por la noche la plaza Jemaa el-Fna se llena de puestos, músicos y cuentacuentos.
Tres horas de carretera hacia el oeste, con un café a medio camino y una parada en los campos de argán, donde a veces las cabras se suben a los árboles. Llegada a Esauira para comer: pescado a la brasa en el puerto y después tarde libre entre la medina blanca, las galerías de arte y las murallas donde se rodó Juego de Tronos. El viento del Atlántico se agradece después del calor del sur.
Día libre en Esauira. Puedes pasear por la playa hasta las ruinas del Borj el-Berod, hacer un curso de surf o de kitesurf (aquí el viento no falta), visitar las galerías de arte de la medina o buscar objetos de madera de tuya, perfumada y brillante. Para comer, el ritual del puerto: eliges el pescado en los puestos y te lo hacen a la brasa al momento. Al atardecer, todos a las murallas de la Skala.
Se vuelve hacia el interior y se sube al Alto Atlas hasta Imlil. Breve paseo entre los pueblos bereberes y noche en un albergue con vistas al Toubkal.
Caminata por la mañana en el valle de Imlil; luego volvemos hacia Marrakech y subimos al puerto del Tizi n'Tichka. Llegada a Aït Ben Haddou por la tarde. Noche en una kasbah.
Después del desayuno pasamos por Ouarzazate y entramos en el palmeral de Skoura, con un paseo hasta la kasbah Amridil. Luego el valle de las Rosas, con las cooperativas de agua de rosas de Kelaat M'Gouna, y la subida al valle del Dadès, adonde llegamos por la tarde entre rocas rojas y pueblos de adobe. Noche en el Dadès.
Mañana en el valle del Dadès, con una parada en la carretera de curvas de Tamellalt. Luego Tinghir y las gargantas del Todra, donde se camina por el cañón entre paredes de casi 300 metros. Después de comer la carretera cruza Tinejdad, con sus khettaras, y Erfoud, la capital de los fósiles. Llegada a las dunas a última hora de la tarde. Noche en un hotel al pie del Erg Chebbi.
Un día sin prisas en el Erg Chebbi. Por la mañana nuestro conductor te lleva en 4x4 adonde los turistas no suelen llegar: un campamento de nómadas que crían dromedarios, los restos de un antiguo ksar y los campos de piedras negras que parecen otro planeta. En Khamlia escuchas a los músicos gnawa y tomas un té en su casa. Comida con medfouna en Rissani y una hora de descanso a la sombra. Después, la caravana: una hora de camello entre las dunas hasta el campamento, mientras cae el sol.
Cena, tambores y un cielo con más estrellas de las que hayas visto nunca.
Amanecer en las dunas y desayuno, y luego salimos hacia el norte. La carretera sube por el valle del Ziz, pasa por las gargantas y el túnel del Legionario y llega a Midelt para comer. Por la tarde el Atlas Medio: el bosque de cedros de Azrou con los macacos e Ifrane, el pueblo de los tejados rojos. Llegada a Fez por la noche (unas 8 horas con las paradas).
Fez el-Bali se fundó en el siglo IX y desde entonces ha cambiado muy poco. Con el guía oficial entramos por la puerta de Bab Boujloud y nos dejamos llevar por el ritmo de la medina: las mulas cargadas de pieles, el olor del pan en los hornos de barrio, la llamada a la oración. Visitamos la medersa Bou Inania, el caravasar de Nejjarine, hoy museo de la madera, y la plaza Seffarine, donde los caldereros golpean ollas enormes. Desde la terraza sobre la curtiduría Chouara se ve a los artesanos trabajando en las tinas.
Comida en un palacio de la medina y tarde libre para las compras.
Unas cuatro horas de carretera hacia el norte, entre colinas de trigo y olivos y luego las montañas verdes del Rif. Llegada a Chefchaouen para comer y tarde entre las callejuelas azules: la plaza Outa el-Hammam con la kasbah, los talleres de tejido y las tiendas de queso de cabra. Al atardecer se sube a la mezquita española, el mejor mirador sobre la ciudad.
Se deja Chefchaouen después del desayuno y se baja hacia la costa atlántica, unas cuatro horas de carretera. En Rabat visitamos la kasbah de los Udayas, con sus casas blancas y azules y el jardín andalusí, la torre Hassan y el mausoleo de Mohammed V. Noche libre junto al río Bou Regreg.
Última mañana en Rabat, quizá en el mercado de la medina o en el jardín andalusí de los Udayas. Una hora de carretera hasta Casablanca y visita de la mezquita Hassan II, con su minarete de 210 metros sobre el océano. Traslado al aeropuerto.
Riads y kasbahs con encanto y, en el desierto, jaimas bereberes cómodas con un ambiente auténtico.
Opciones y suplemento
Alojamientos seleccionados con más comodidad y, en el desierto, jaimas con baño privado.
Opciones y suplemento
Campamento de lujo con cama de matrimonio, baño privado y cena servida bajo las estrellas.
Opciones y suplementoTe recogemos en tu alojamiento a la hora acordada.
Tu equipaje viaja contigo en el vehículo durante todo el recorrido.
Si prefieres no montar en camello, puedes llegar al campamento en 4x4.
Documentación, salud y seguridad: consulta la información actualizada en las recomendaciones de viaje del Ministerio de Asuntos Exteriores.
Puedes añadir quad, buggy o sandboard. Ver las actividades.
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No, el paseo es fácil y lo puedes acortar cuanto quieras. Si en cambio quieres subir al Toubkal, hacen falta dos días más y un mínimo de entrenamiento.
Sí, sustituyendo Rabat y Casablanca por el regreso directo de Fez a Marrakech en tren o en coche.
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